Una mano duda sobre un teléfono que suena junto a papeles del seguro — qué no decirle a la aseguradora
Respuesta rápida: A la aseguradora del otro: dé su nombre, los datos del choque y nada más. No dé declaración grabada. No diga "estoy bien". No adivine velocidades. No pida disculpas. No firme permisos médicos. Una frase resuelve todo: “Mi abogado los va a contactar.”

Las cinco frases que recortan reclamos

Las cinco frases que no debe decirle a la aseguradora

  1. “Estoy bien.” Si lo dice el primer día, lo usan tres meses después contra su terapia. Usted todavía no sabe cómo está. Los médicos sí lo sabrán.
  2. “Perdón, no lo vi.” Ser amable sale muy caro aquí. Una disculpa en la calle queda guardada como que usted admitió la culpa.
  3. “Iba como a 40.” Adivinar velocidades, distancias o tiempos crea contradicciones que luego parecen mentiras. Basta con decir “no lo sé con exactitud”.
  4. “Sí, grábeme.” La declaración grabada es una entrevista hecha para sacarle frases como las de arriba. Con la aseguradora del otro no es obligatoria. Dígale que no.
  5. “Ya me siento mejor.” Cada vez que diga por teléfono, o en sus redes, que ya está mejor, le recortan el caso.

Lo que la firma de papeles esconde

Lo que esconde la autorización médica y el finiquito

La “autorización de expedientes médicos” que le mandan tan pronto no es para pagarle. Es para buscar en todo su historial algo que culpe a su espalda de 2019 y no al choque. Y el primer cheque trae la palabra que lo cierra todo para siempre: finiquito. Antes de firmar cualquiera de los dos, revise los números. La consulta es gratis (y esto cobra un abogado).

El guion corto para la llamada

“Confirmo que el accidente pasó el [fecha] en [lugar]. No voy a dar declaración grabada. De aquí en adelante hablan con mi abogado. Gracias.” Colgar con cortesía es legal y sano. El resto del guion del primer día está en qué hacer después de un accidente.

¿Por qué la aseguradora llama tan rápido después del choque?

Por qué la aseguradora del otro conductor llama en las primeras 48 horas

Porque el tiempo juega a favor de ellos, no de usted. En las primeras 48 horas usted está adolorido, quizá medicado, y todavía no sabe qué tan graves son sus lesiones. En ese momento hacen una llamada 'amistosa' para sacarle una frase como 'estoy bien', 'no fue nada' o 'creo que iba rápido'. Meses después la usan para pagarle menos. Su prisa es la trampa.

Usted no está obligado por ley a dar una declaración grabada a la aseguradora del otro conductor. Con toda cortesía, puede dar solo los datos básicos y dejar el resto a su abogado. Esa frase, 'mi abogado los contacta', es suya y basta.

¿Qué frases inocentes se vuelven en mi contra?

Una disculpa por educación ('perdón, no lo vi') se vuelve una admisión de culpa. Un cálculo de velocidad ('iba como a 60') se vuelve prueba, aunque solo haya sido una adivinanza. Y decir que el dolor es poco ('ya estoy mejor') se vuelve un motivo para cerrar el caso barato antes de que salgan las secuelas. Diga solo lo que sabe con certeza y nada más.

¿Qué documentos NO debo firmar sin revisar?

Los documentos que no debe firmar sin revisar

Dos, sobre todo. Primero, la autorización médica abierta, que deja a la aseguradora revisar toda su historia clínica para buscar un dolor viejo y culparlo a él en vez del choque. Segundo, el finiquito rápido, que cierra su reclamo para siempre en cuanto lo firma. Antes de firmar cualquiera de los dos, una revisión gratis le ahorra errores caros: (323) 484-7176.

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